Descripción
¿Y si una de las decisiones más famosas de la historia hubiera sido diferente?
Todos conocemos la historia de Adán y Eva. Sabemos que había un jardín, un árbol, una prohibición y una serpiente. Sabemos lo que ocurrió después. Pero hay una pregunta que nadie puede responder: ¿qué habría pasado si Adán hubiera dicho que no?
Esta pregunta aparentemente sencilla es el comienzo de un viaje mucho más incómodo: ¿cuánto de nuestras decisiones es realmente nuestro?
Porque Adán no es solamente Adán. Es cualquiera de nosotros cuando tiene que elegir. Cuando dice sí sin saber muy bien por qué. Cuando dice no y después descubre que quizá se equivocó. Cuando obedece, cuando desobedece, cuando hace lo que esperan de él, cuando cree estar decidiendo libremente o cuando mira hacia atrás y se convence de que no tenía otra opción.
A lo largo del libro, José Ignacio Méndez pone nuestras decisiones frente a un espejo utilizando historias que llevamos siglos contando: Adán y Eva, Jonás, Antígona, Abraham, Caín, Ícaro, Edipo, Ulises, Fausto, Hamlet y Macbeth. Junto a ellas aparecen la psicología, la filosofía, la mitología, la literatura y situaciones mucho más cercanas a nuestra vida cotidiana.
Y poco a poco la pregunta cambia.
Ya no se trata de saber si Adán debería haber dicho sí o no. Tampoco de descubrir si obedecer es bueno o rebelarse es mejor. Se trata de comprender qué influye en nuestras decisiones, qué parte de ellas podemos considerar realmente nuestra y hasta dónde llega nuestra responsabilidad.
Porque no elegiste dónde empezaba tu historia. No elegiste tu familia, tu época, muchas de tus circunstancias ni todas las influencias que han participado en la persona que eres. Pero eso tampoco significa que estés condenado a permanecer exactamente donde empezaste. El libro explora precisamente ese espacio entre la libertad absoluta y la sensación de que nada depende de nosotros.
Y entonces aparecen esas decisiones que quizá todavía recuerdas: los síes que nunca quisiste decir, los noes que quizá te costaron demasiado, las decisiones que todavía justificas y aquellas que todavía te reprochas.
Sin culpabilizarte. Sin decirte que todo depende de ti. Sin venderte la idea de que existe una respuesta correcta para cada decisión.
Porque quizá no podamos cambiar lo que ocurrió. Quizá tampoco podamos controlar todo lo que vendrá. Pero la próxima decisión todavía no está tomada.
Y esa sí es una pregunta que no puede responder Adán por ti:
¿Qué vas a hacer cuando llegue?
¿Y si Adán hubiera dicho que no? no pretende enseñarte a decir sí ni a decir no. Pretende algo bastante más interesante: que cuando llegue el momento de decidir, sepas un poco mejor por qué estás diciendo lo que dices.
Y quizá, después de leerlo, vuelvas a mirar algunas decisiones de tu propia vida de una manera completamente diferente.






