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Descubre por qué la magia del inicio se desvanece y cómo afrontar la ruptura con la mentalidad de un profesional del coaching con 30 años de experiencia.

Por qué se acaba el amor y desaparece la magia: Guía para no morir en el intento

Seguro que recuerdas aquella serie de televisión, «Tristeza de amor». Tenía ese tono melancólico que nos recordaba que, tarde o temprano, a todos nos toca pasar por el aro del sufrimiento sentimental. Como profesional del Coaching, he visto pasar por mi despacho a cientos de personas con el mismo nudo en la garganta: esa sensación de que lo que empezó como un castillo de fuegos artificiales ha terminado siendo un montón de cenizas mojadas. Si quieres profundizar en este aspecto, puedes consultar El amor… ese dulce veneno.

Es inevitable sufrir por amor alguna vez. Hay relaciones que, tal como empiezan, se acaban. Y no pasa nada, o sí pasa, pero el mundo sigue girando aunque tú sientas que el tuyo se ha detenido en seco. Los primeros días son pura fantasía. Como suelo decir, un juguete nuevo siempre es divertido y, como soltaba Shakira en una de sus letras: «una escoba nueva siempre barre bien». El problema es que el tiempo pasa, las cerdas de la escoba se tuercen y el juguete se queda sin pilas.

El fenómeno de la «Escoba Nueva»: ¿Por qué dejamos de mirar con asombro?

¿Qué ocurre después de unos meses o años? ¿Por qué esa persona que nos quitaba el sueño ahora nos lo quita, pero por sus ronquidos o sus manías insoportables? Cuando el alejamiento es paulatino y las ilusiones iniciales se agotan, el escenario se llena de decepciones y, finalmente, de la ruptura. Si quieres profundizar en este aspecto, puedes consultar Cómo usar el estoicismo para superar una ruptura amorosa sin autoengaños. Si quieres profundizar en este aspecto, puedes consultar Señales de que tu relación de pareja está agotada emocionalmente..

Raro es el ser humano que no ha sentido esa magia inicial, las ganas de dejarlo todo y volar. Es un proceso casi hipnótico: nacen las ilusiones, planificas un futuro que ni siquiera existe, memorizas olores y sabores. La intensidad es tan salvaje que anula cualquier otra actividad. En los adolescentes es lo normal, pero cuando nos ocurre a los que ya peinamos canas —o nos falta el pelo—, nos da por decir aquello de «me siento como un chaval».

«El amor es una especie de guerra, y no es para los cobardes.» – Ovidio

Sin embargo, el golpe llega cuando te das cuenta de que la magia ha hecho las maletas. No ha avisado, no ha dejado nota. Simplemente, ya no está. Como profesional con décadas de trayectoria, te aseguro que entender este proceso es vital para no convertirte en una víctima eterna del romanticismo mal entendido.

La química del desamor: Cuando la fórmula deja de funcionar

Muchos estudiosos hablan de conceptos químicos, psicológicos y fisiológicos. Y tienen razón. La química tiene una función primordial. Estamos inundados de dopamina, oxitocina y serotonina durante los primeros meses. Es un cóctel molotov emocional que nos hace ser imbéciles funcionales. Pero cuando la fórmula deja de ser la correcta o el cuerpo se acostumbra a la dosis, la «magia» parece evaporarse.

Pero, seamos honestos, si somos tan terrenales y nos limitamos a la química… ¿dónde queda el romanticismo? A veces me sale ese exceso de idealismo y pienso en caballeros de armaduras oxidadas (porque el mantenimiento está caro) y damas en almenas con largas melenas. Pero la realidad de las problemas de pareja en el siglo XXI no entiende de armaduras, sino de comunicación, valores y, sobre todo, de gestión de la realidad.

El punto de inflexión: Cuando el mundo ya no gira alrededor del otro

Llega un momento en que esa persona lo era todo. Tu mundo empezaba y terminaba en ella. Y, de repente, llega otro momento en el que el mundo sigue ahí, pero esa persona ya no lo llena. O peor aún, tú ya no llenas el suyo. Duele. Claro que duele. Es el fin de una esperanza y de una situación en la que te sentías en el séptimo cielo.

Desde mi perspectiva en las sesiones de coaching, el motivo de la ruptura es, en muchas ocasiones, lo de menos. Lo que realmente importa es tu actitud ante ese final. ¿Qué vas a hacer ahora? Puedes quedarte lamiéndote las heridas o puedes entender que el amor consciente no es un regalo del destino, sino una construcción diaria que a veces falla por falta de materiales o de planos adecuados.

El duelo como entrenamiento: Menos teoría y más calle

Puedes decidir llorar por lo que no fue, y es sano hacerlo. Hay que enterrar a los muertos para que no huelan mal. Pero después de la llorera, toca levantar la mirada. La vida sigue ahí fuera, esperándote con nuevas oportunidades de «magia». Quizá la próxima sea la definitiva, o quizá no, pero lo que es seguro es que si te quedas encerrado en el «por qué a mí», no te enterarás de nada. Si quieres profundizar en este aspecto, puedes consultar Cómo dejar de pensar en tu ex pareja en 5 pasos.

En mi práctica como profesional del Coaching, tanto en mis sesiones en Asturias como en el formato Online, insisto en que incluso el dolor de una ruptura es una herramienta de aprendizaje brutal. Nos permite diferenciar la magia de pacotilla (esa que se vende en las películas) de la verdadera conexión humana.

«No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.» – Séneca

Si te encuentras en ese punto donde tu pareja te estresa más de lo que te aporta, o si ya has pasado el punto de no retorno, necesitas estrategia, no solo consuelo. El consuelo te lo da un amigo con una caña; la estrategia te la doy yo para que no vuelvas a tropezar con la misma piedra.

Pasos para reconstruirse tras el fin de la magia

  1. Acepta la realidad biológica: No eres un bicho raro, tu cerebro simplemente está pasando por un síndrome de abstinencia. Deja de fustigarte.

  2. Corta las expectativas: La mayoría del sufrimiento viene de lo que «podría haber sido». Enfócate en lo que «es». Debes aprender a dejar de sufrir por expectativas irreales que solo existen en tu cabeza.

  3. Aplica el estoicismo: En las relaciones, como en la vida, hay cosas que controlas y otras que no. No puedes controlar los sentimientos de los demás, pero sí tu respuesta ante ellos. Es fundamental aplicar el estoicismo en las discusiones y en los cierres de etapa.

  4. Entrena tu mente: Al igual que entrenas tus músculos, tu capacidad de resiliencia se trabaja. Si estás bloqueado, quizá es hora de dejar de pensar en tu ex y empezar a pensar en ti.

Conclusión: Disfrutar del mientras tanto

La magia definitiva llegará cuando dejes de buscarla con desesperación y empieces a trabajar en tu propia solidez. Mientras tanto, disfruta de la vida, de los pequeños destellos de ilusión y no tengas miedo a las desilusiones. Cada cicatriz es un grado en la universidad de la experiencia.

Si sientes que el peso de la ruptura te supera o que tus relaciones siguen siempre el mismo patrón de autodestrucción, recuerda que no tienes por qué hacerlo solo. La veteranía en este campo me dice que un ajuste de tuerca a tiempo evita que la máquina se rompa del todo. 🔄


Lectura recomendada: «Duelo y dolor emocional«

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¿Te has preguntado alguna vez si lo que vives es una conexión real o simplemente un autoengaño bien decorado? Te invito a profundizar en este dilema en mi artículo: Amor consciente: ¿veneno o elixir?

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